domingo, 1 de noviembre de 2009

Iztaccíhuatl



Adoro las mañanas otoñales porque puedo ver los volcanes desde mi ventana...
Cuando tenga una buena cámara fotográfica, dejaré de recurrir a mi Nokia...



Aunque la mires
continuará dormida
la Iztaccíhuatl...

Arrastrando la cobija....

Siempre me tomé las cosas con madurez, pero a mis veintitantos me ha pegado de nuevo el truene amoroso.
Tonta de mí que dijo: "No me voy a enamorar, tengo pies de plomo", y moles, cachetona!!!
Ahí estoy... o más biien aquí estoy, tirada en la cama sin ganas de nada... Lo bueno que el lunes no trabajamos y me da tiempo de procesar y digerir esta ruptura (con el Océano Atlántico de por medio...) que sí dolió...
Ooooh, querido ciberdiario, así "jué"... Qué otoño...